domingo, 2 de octubre de 2016

Violencia en El Triangulo norte de Centroamérica

          
Una manera correcta de abordar situaciones en las que se presentan conflictos entre personas o grupos de personas es desde el punto  de vista sociológico para reconocer características propias de la convivencia humana, en ese proceso se incluyen otras ciencias sociales como la psicología, el derecho, entre otras. Esa practica de ver la globalidad del asunto  de una manera general e ir  hacia las cuestiones más específicas  permite  ir rodeando los orígenes y causas  que desatan el malestar  y  atacarlos de raíz. Es precisamente por eso que los datos tan alarmantes de índices de violencia en Centroamérica deben ser revisados desde una perspectiva histórica, identificar características sociales propias de la zona e indagar a profundidad el proceso evolutivo de todas las variables; pero se hace indispensable establecer que posiciones científicas, académicas, sociales, morales, etc nos brinda la reconocida estabilidad de la sociedad costarricense para  realizar  el análisis sin caer  en generalidades erróneas o en algún tipo de falacia argumentativa.

La sociedad costarricense es meritoria del reconocimiento pacifista, neutralista y de mediación de problemas que se ha ganado no solo aplicando políticas públicas tendientes a la paz interna como la abolición de ejército como institución permanente en 1949, la creación de un sistema electoral sólido y transparente que ha permitido la alternancia del poder de una manera pacifica, la construcción de una sociedad con niveles estables en servicios básicos, etc. sino también con el deseo de externar la estabilidad social más allá de sus fronteras  con acciones como la declaratoria de neutralidad en conflictos externos en 1983, la  mediación en los conflictos centroamericanos de la década de 1980 y más recientemente liderando foros y tratados sobre regulaciones al comercio de armas y el desarme nuclear en el mundo. Además en Costa Rica se han desarrollado múltiples estudios científicos por parte de institutos y universidades públicas y privadas en relación a problemáticas sociales. Todo ello ha desarrollado una vasta doctrina académica sumada a la formación de legislación tendiente a buscar soluciones. Como consecuencia de ese conjunto de acciones se ha formado una sociedad costarricense que aún con problemas sociales internos tiene autoridad moral, científica y académica para dar cátedra de democracia y políticas anti violencia   a cualquier  régimen político en el mundo.

Según el Índice de Paz Global (IPG) publicado por el Instituto de Economía y Paz en 2015 Costa Rica encabeza la lista de países pacíficos a nivel centro y norteamericano (con excepción de Canadá), eso a pesar de que el 2015 fue el año más violento de las últimas décadas en el país con una cifra de 570 homicidios  durante todo el año lo que arrojó un promedio de 11,5 homicidios por cada 100 mil habitantes. A nivel continente ocupó el tercer lugar  solo superada por Canadá y Chile, mientras que a nivel mundial el país se ubico  dentro de las 50 naciones más pacíficas, avanzando del puesto 45 en el año 2014  al 34 en el 2015 de 163 países. Otro dato curioso de ese índice de Paz Global es la clara separación en dos bloques del istmo centroamericano, por una parte el triangulo norte conformado por Guatemala, Honduras y El Salvador ubicados en la lista de países más violentos del mundo en contraste con los países del sur  Nicaragua, Costa Rica y Panamá ubicados en la lista de países pacíficos.

Desde esa postura y a sabiendas de los propios problemas internos se debe desarrollar un estudio lo más integral posible de las crisis de violencia en los países del norte de Centroamérica, pero sabiendo además que cualquier cambio social que suceda en esos países afectara de manera positiva o negativa a la sociedad costarricense debido a la cercanía geográfica principalmente y otras variables sociales como lazos culturales o familiares. Entonces con  más razón Costa Rica debe involucrarse en la búsqueda de las soluciones.
Como se dijo anteriormente una situación de gran magnitud como es la violencia en Centroamérica debe estudiarse desde lo general a lo específico, debe fragmentarse en múltiples variables  que irán apareciendo en el estudio profundo del tema, las ciencias sociales juegan un papel muy importante en ese proceso pues de ahí se debe partir. Eso es validado por  Peter Berger y Thomas Luckmann (2008) en su  Teoría de la institucionalización que arranca desde el punto de vista de la sociología y establece que las asociaciones criminales se crean, se sustentan y fortalecen en el proceso de socialización propio de las relaciones intersubjetivas o interpersonales que la misma sociedad como grupo ofrece, es decir son consecuencia de la comunicación humana a lo largo del tiempo y de las realidades sociales. En otras palabras esas asociaciones dependerán  de la realidad social.

En ese sentido una investigación sobre la violencia inicia del estudio de las variables más generales que con seguridad revelaran con su estudio a las variables más específicas.  En este caso tomaremos para análisis las siguientes:
-ubicación geográfica.
-Historial político.

En primer lugar se presenta el escenario de la situación  sustentado en dos tipos de información, primero el conocimiento previo que constituye la base en la búsqueda de la información (Londoño, 1965), partiendo de esa base iniciamos la búsqueda de información que la corrobore. En este caso se seguirá el planteamiento de David Barrera (2015) que considera que en la formulación de todo escenario sobre problemas sociales  se  debe explorar al máximo la información y  que  los objetivos se acerquen  lo más posible a la realidad. 
Se sobreentiende que un escenario consiste en primer lugar mostrar la realidad para luego plantear soluciones.  Es por ello que se hace indispensable que el propio proceso de construcción de escenarios se realice con técnicas que permitan una aproximación de la realidad social. En la actualidad se considera que la información más cercana a la realidad deriva de la aplicación del método científico, por lo tanto es de suma importancia realizar la construcción de escenarios con bases científicas.

En los siguientes párrafos se  trata de presentar la situación de una manera científica aún con las limitaciones para cumplir con ese propósito pues para que se considere plenamente real se requeriría de un estudio presencial para la observación de factores vivenciales, documentar toda la información posible, crear hipótesis y experimentar para que se arrojen datos reales, es decir para que sea empírico.  Además se requiere de un lapso de tiempo prudente para cada fase de la investigación, corresponde entonces limitarse a cumplir con los requisitos básicos para que algo se considere información con cierto hilo científico; en ese sentido se observó “el conocimiento previo”, se analizó con información de fuentes científicas para corroborarlo o desecharlo y se presenta en el estudio de las variables generales escogidas. 

-Ubicación geográfica
Cuando se habla de Centroamérica se debe tener especial cuidado para no confundir su concepto histórico con el geográfico. No es lo mismo referirse a Centroamérica que a América Central. El subcontinente llamado América central  esta constituido por el istmo centroamericano (desde Tehuantepec en México hasta el Rio Atrato en Colombia) y por las islas del Caribe. Pero cuando se habla de Centroamérica se refiere únicamente a aquellos países que  fueron estados de la antigua República Federal de Centroamérica que comparten cultura e historia independentista (Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica), es por ello que Panamá y Belice a pesar de estar en América central e incluso en el istmo no se engloban dentro del concepto de Centroamérica.

Esta investigación se centra solamente en Centroamérica pero incluyendo a Panamá como país referente del sur de América central  cuya sociedad es más equiparable a la de Costa Rica, en casi todos los sentidos cuando se habla de Costa Rica se hace acompañar de Panamá y  a la inversa. Resulta muy curiosa la relación entre estos dos países que a pesar de no compartir un origen se asemejan bastante sus sociedades, esto se podría deber a varios factores pero en especial al geográfico, Costa Rica era el estado más lejano de la República Federal Centroamericana, las políticas del gobierno federal tardaban en llegar a Cartago antigua capital del estado y los costarricenses no contaron nunca con ese fervor nacionalista centroamericano  de los otros estados, eso favoreció a que el estado se desarrollara por su propia cuenta a paso lento pero firme sin ayuda federal y alejada de los problemas “Morazanistas” de los otros estados formándose una sociedad más equitativa y sólida. Algo parecido ocurrió con Panamá cuyo territorio formaba parte de la Gran Colombia siendo Panamá el territorio más olvidado de ese país lo que permitió que los panameños formaran su propio destino alejados de los problemas “Bolivarianos” de los otros estados.

El caso de Nicaragua también es curioso pues a pesar de participar activamente en el proceso  federalista y todos los problemas sociales que eso arrastra hasta la actualidad como altos índices de pobreza y emigración no es un país violento como si lo son los del norte, eso demuestra que la violencia en Centroamérica no tiene orígenes federalistas sino que responden a otras variables que se detallarán más adelante. Si algo hay que agradecerle a Nicaragua dejando de lado cuestiones ideológicas o políticas es su esfuerzo por resguardar su seguridad nacional teniendo como resultado tal vez queriendo o no que sus políticas antidelictivas funjan como un muro de retención de pandillas peligrosas que pretendan ingresar al sur.

En el caso  de los países del llamado Triangulo Norte la situación de violencia es realmente alarmante. Entre los 3 países solo en el año 2015 hubo 17.422 homicidios  en comparación con los 15.727 del año 2014. El país más violento en 2015 fue El Salvador con 6.657 homicidios y  una tasa de 104 homicidios por cada 100 mil habitantes, por su parte en Honduras se suscitaron 5.047 homicidios arrojando una tasa de 57 homicidios por cada 100 mil habitantes, mientras que en Guatemala ocurrieron 5.718 homicidios para una tasa de 35,4 homicidios por cada 100 mil habitantes. De más esta decir que las cifras son demasiado altas, lo que lleva al triangulo norte a ser considerada la región sin guerra más violenta del mundo.
Independientemente de la situación del triangulo norte en relación al sur  de América central, toda la región por sus condiciones geográficas, siendo un istmo que conecta Sur América con Norte América  es muy conveniente para el paso de drogas, además la región se sitúa en medio los carteles colombianos y venezolanos y de los carteles de México; y si además sumamos las olas migratorias de todas partes del mundo que ven conveniente atravesar el istmo  para llegar a Estados Unidos no es de extrañar que se presenten problemáticas  sociales. 

-Historial político
Se debe retroceder muy rápidamente a la época colonial para conocer las diferencias demográficas que condicionaron la actuación colonizadora de los europeos. Como herederos directos de la importante cultura maya  al momento del proceso colonizador Guatemala, Honduras y El Salvador tenían una población importante de indígenas, al contrario de Costa Rica cuyas  escazas  poblaciones indígenas ni siquiera pertenecían a la cultura maya sino más bien a la chibcha estaban repartidas por un territorio casi inaccesible para la época. Además la ciudad más importante de la época era Guatemala, fue ahí donde se establecieron las autoridades políticas que subordinaban a los indígenas colonizados, cosa que no pudieron hacer en Costa Rica  debido  al gran esfuerzo para acceder al territorio y a la escaza mano de obra indígena, situación por la cual fracasaron en la construcción de una sociedad basada en la explotación y esclavitud  y más bien tuvieron que empezar desde cero en Cartago a formar la sociedad costarricense. Desde allí se empieza a notar la diferencia entre el norte y el sur, mientras en Guatemala, Honduras y El Salvador la política se basaba en la esclavitud  de indígenas en Costa Rica surgió un campesinado libre compuesto por españoles y criollos.

Luego vino la época de la independencia y de la formación de la República Federal Centroamericana que desde su partida no logró la unión de los intereses de  todos los estados, no se estableció un distrito federal independiente de cualquier estado, no se regularon las acciones de las fuerzas armadas de los estados motivando a confrontaciones regionales. Esas situaciones de conflictos no le convenían a Costa Rica porque amenazaba su estabilidad política y social, razón por la cual decidió separarse de la república en 1829 mediante la ley Aprilea de corta duración pues el presidente Morazán persuadió al estado a unirse nuevamente. Esa situación es más que simbólica demuestra que Costa Rica no estaba dispuesta a tolerar una sociedad violenta y así lo demostró en 1838 cuando se declara estado libre luego de varios conflictos entre los estados centroamericanos. En 1842  Morazán asumió la jefatura del estado de Costa Rica mediante golpe de estado a Braulio Carrillo, el gobierno de Morazán fue un total atraso para Costa Rica ya que dejó sin efecto muchas de las medidas impuestas por Carrillo, entre ellas suspendió los trabajos del camino a Matina que era la ruta por donde saldría el café hacia Europa y puso en práctica medidas que disgustaron a la mayoría de la población sobre todo en la recaudación de impuestos, también causó molestia la presencia constante de soldados en las calles. Desde Costa Rica Morazán intentó unir nuevamente a Centroamérica, pero los costarricenses no querían ya que eso significaba que parte de los ingresos del café pasarían a las rentas federales y eso no les convenía a los cafetaleros. La sublevación contra Morazán inició y después de varios combates en San José logró salir hacia Cartago, pero las tropas josefinas lo lograron capturar y terminó siendo fusilado en pleno parque central de la ciudad de San José. Una vez ejecutado Morazán la idea de unificar a Centroamérica en una república federal desapareció y es motivo de resentimiento de los países del norte hacia Costa Rica todavía en la actualidad.

A partir de ahí los territorios centroamericanos han sufrido dictaduras, invasiones y golpes de estado recurrentes, de las cuales ni Costa Rica se ha visto exenta pero la manera de hacer política para solucionarlos ha marcado la diferencia. La última guerra civil de Costa Rica fue en 1948 y solamente  se extendió por pocas semanas, se fundó la segunda república y se estableció un estado benefactor desmilitarizado que le ha dado al país la estabilidad social y política actual. Lamentablemente en los otros países las guerras civiles han dejado consecuencias catastróficas, sociedades atrapadas en la pobreza y desesperanza. Por ejemplo en El Salvador como consecuencia de las guerrillas miles de ciudadanos emigraron hacia los Estados Unidos, cuando se supuso que se restableció la paz esos ciudadanos volvieron al país que deporsí ya estaba sobrepoblado, otros miles fueron deportados desde Honduras y Estados Unidos haciéndole imposible al débil estado hacerle frente a las demandas sociales de la población, la pobreza creció, la juventud no encontró espacios donde formarse como una ciudadanía modelo sino más bien todo lo contrario la criminalidad los acogió, las pandillas llenaron el espacio que el estado no tuvo la capacidad de proveer.